Seguimos en agosto, yo, particularmente, extremadamente preocupado, porque mi país está ardiendo, en incendios por todas partes, que no se hubieran tenido que producir o se pudiera haber evitado con un poco de cordura, o simplemente haciendo caso a nuestros mayores, a su sabiduría de esa España aún viva, que sabe y huele a campo....





